Es increíble cómo hay gente joven sufriendo crisis de pánico por el estilo de vida que queremos perseguir. ¡Tenemos que parar un momento! Por una parte tenemos que detenernos a analizar las cifras y consecuencias de este ritmo de vida que pretendemos llevar; y por el otro, fijarnos metas de éxito sin comprometer nuestra salud.

Es necesario que sepas que si estas entre los 25 y 35 años, y trabajas más de 6 horas diarias en jornadas que generan presión constante, perteneces al nada selecto grupo de personas propensas a tener episodios de pánico en su vida.

Un estudio del Instituto de Salud Mental de Estados Unidos reportó que el 11 % de los norteamericanos padecen estos ataques, le siguen los europeos con un 3 % y en América Latina, a pesar de que la cifra es del 2 %, está en constante aumento.

Si hablamos de los síntomas ¡prepárate! Pues seguramente alguna vez los has tenido, y eso te lleva a formar parte de esos 40 millones de personas que en algún punto de su vida ha sufrido de ansiedad o problemas asociados a esta.

Síntomas de una crisis de pánico:

  1. Las manos comienzan a sudar drásticamente
  2. Sientes que el corazón empieza a latir más rápido que de costumbre
  3. Dolores repentinos de cabeza, estómago, ojos y espalda
  4. Dificultad para respirar
  5. Mareos con pérdida de fuerza
  6. Hormigueo constante en las manos y extremidades

No quiero parecer exagerada, pero según especialistas, la ansiedad es considerada una enfermedad mental y junto a la depresión o las fobias, se han convertido en las principales dolencias de la juventud mundial.

Tratamientos para combatir una crisis de pánico:

  1. Tómate las cosas con calma. Sé que es fácil decirlo y difícil aplicarlo, pero aquí te cuento mi secreto: Piensa que mientras tu mundo se viene abajo por un trabajo que entregaste y no le gustó a tu superior, hay miles de personas sonriendo en ese preciso momento por razones inexplicables, mientras tú te quedas cada vez con menos tiempo de vivir a plenitud.

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2. Respira. Es cliché, pero contar hasta cinco y respirar es una especie de mantra que te ayudará a calmarte y oxigenar el cerebro para ponerlo a funcionar mejor.

3.Haz ejercicio. Es posible que no tengas muchas ganas o tiempo, pero hacer ejercicio frecuentemente reduce la crisis de pánico y estrés, ya que durante la actividad física liberas las famosas endorfinas que funcionan como una especie de antídoto a cualquier mal. (El sexo también cuenta como deporte)

Ya lo sabes, baja el ritmo, disfruta de tus comidas y descansa más. Puedes simplificar tu vida y vivir mejor.

 

Ayuda a un anciano.

 

Una idea en “Crisis de pánico”

  • Me encanta el artículo! Muchas veces no nos detenemos a meditar y desconectar, estamos inmersos en ritmos de vida absorbentes..
    Además de la competitividad a la que estamos obligados a pertenecer.

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